Vertice Anayet

Vertice Anayet

Corral de Mulos – Ibones de Anayet -Vértice de Anayet

Actividad de Trail Running

Distancia: 15.72 km

Ida y vuelta

Desnivel: 960 m

Altura mínima: 1620 m

Altura máxima: 2559 m

 

Estamos ante una de las rutas senderistas clásicas de los Pirineos, en gran parte debido a que pasaremos por los Ibones de Anayet, uno de los rincones más mágicos de todo la Cordillera Pirenaica, y las fantásticas vistas hacia el coloso Midi d’Ossau. Tanto el Pico Anayet y el Midi d’Ossau son dos antiguos volcanes que a dia de hoy solo quedan sus calderas en forma de picos.

 

Desde los ibones se asciende en poco rato tanto al Pico Anayet como a su vecino de enfrente, el Vértice de Anayet. Para ascender a la cumbre del primero hay que hacer algún pequeño paso de escalada, complicándose la ruta y pasando de Trail Running a Alpinismo, así que nos conformaremos con subir al Vértice de Anayet. Se puede completar la ruta cresteando des de la cima hacia el Garmo de Izas y el Pico Arroyeras para bajar después hacia los Ibones.

 

Para acceder al punto de inicio seguimos la carretera hacia la frontera del Portalet, pasados 2.5 km de la rotonda que lleva a la urbanización de Formigal, se llega al desvío del parquin de Anayet de las pistas de esquí. En verano normalmente está el acceso cortado, y se debe dejar el coche en el Corral de las Mulas. Esto añade unos 2 km, más o menos, por asfalto hasta el parquin de Anayet de la estación de esquí de Formigal.

 

Cruzamos la puerta para peatones y seguimos unos 2 km la carretera asfaltada hasta la estación de esquí. Una vez llegamos a las instalaciones de la estación de esquí seguimos de frente, siguiendo las marcas rojas y blancas del GR-11, con las moles del Pico Royo (2428 m) y del Pico Culivillas (2510 m) delante de nuestros ojos. Iremos siempre en paralelo al Barranco de Culivillas que desagua desde los Ibones de Anayet. Pronto giraremos a nuestra derecha para continuar por el Barranco de Culivillas, sin pérdida, pero cambiando de orilla un par de veces, alcanzaremos el llano dónde encontraremos los Ibones después de una subida progresiva y bastante entretenida.

 

Después unos 3 km de subida, des de las instalaciones de Anayet, llegamos a los preciosos Ibones de Anayet. La imagen de Anayet reflejado en los ibones es de postal., además de la vista hacia el Midi d’Ossau a lo lejos. Vale la pena quedarse un rato para disfrutar de este entorno. Este es un lugar muy frecuentado en verano por su belleza.

 

Ya vemos claramente el collado de Anayet a la izquierda de tierra rojiza, entre los picos de Anayet y el Vértice. Vamos buscando un sendero que va en dirección al collado. No hay pérdida posible. Después de subir el último tramo empinado, por terreno más incómodo, ya estamos en el collado de Cuello de Anayet donde tenemos una bonita vista hacia el valle de Canfranc.

 

En el collado, sólo queda seguir el sendero hacia la izquierda por rocas rojizas lo que le da una belleza excepcional a este tramo y en poco rato se llega a la cima del Vértice de Anayet (2559 m) con su hito geodésico. Des de allí se tienen unas vistas maravillosas hacia el Anayet, Midi d’Ossau, los Valles Occidentales, Pirineo Navarro, Valle de Tena con sus tres miles, Balaitous, Infiernos …

 

La vuelta se realiza deshaciendo el mismo camino, siempre disfrutando de las vistas hacia el Balaitous, Picos Infiernos y la zona del Garmo Negro.

Eduard Tarragó Pons @kinderconesa


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    Actividad de Trail Running

    Distancia: 15.72 km

    Ida y vuelta

    Desnivel: 960 m

    Altura mínima: 1620 m

    Altura máxima: 2559 m

     

    Estamos ante una de las rutas senderistas clásicas de los Pirineos, en gran parte debido a que pasaremos por los Ibones de Anayet, uno de los rincones más mágicos de todo la Cordillera Pirenaica, y las fantásticas vistas hacia el coloso Midi d’Ossau. Tanto el Pico Anayet y el Midi d’Ossau son dos antiguos volcanes que a dia de hoy solo quedan sus calderas en forma de picos.

     

    Desde los ibones se asciende en poco rato tanto al Pico Anayet como a su vecino de enfrente, el Vértice de Anayet. Para ascender a la cumbre del primero hay que hacer algún pequeño paso de escalada, complicándose la ruta y pasando de Trail Running a Alpinismo, así que nos conformaremos con subir al Vértice de Anayet. Se puede completar la ruta cresteando des de la cima hacia el Garmo de Izas y el Pico Arroyeras para bajar después hacia los Ibones.

     

    Para acceder al punto de inicio seguimos la carretera hacia la frontera del Portalet, pasados 2.5 km de la rotonda que lleva a la urbanización de Formigal, se llega al desvío del parquin de Anayet de las pistas de esquí. En verano normalmente está el acceso cortado, y se debe dejar el coche en el Corral de las Mulas. Esto añade unos 2 km, más o menos, por asfalto hasta el parquin de Anayet de la estación de esquí de Formigal.

     

    Cruzamos la puerta para peatones y seguimos unos 2 km la carretera asfaltada hasta la estación de esquí. Una vez llegamos a las instalaciones de la estación de esquí seguimos de frente, siguiendo las marcas rojas y blancas del GR-11, con las moles del Pico Royo (2428 m) y del Pico Culivillas (2510 m) delante de nuestros ojos. Iremos siempre en paralelo al Barranco de Culivillas que desagua desde los Ibones de Anayet. Pronto giraremos a nuestra derecha para continuar por el Barranco de Culivillas, sin pérdida, pero cambiando de orilla un par de veces, alcanzaremos el llano dónde encontraremos los Ibones después de una subida progresiva y bastante entretenida.

     

    Después unos 3 km de subida, des de las instalaciones de Anayet, llegamos a los preciosos Ibones de Anayet. La imagen de Anayet reflejado en los ibones es de postal., además de la vista hacia el Midi d’Ossau a lo lejos. Vale la pena quedarse un rato para disfrutar de este entorno. Este es un lugar muy frecuentado en verano por su belleza.

     

    Ya vemos claramente el collado de Anayet a la izquierda de tierra rojiza, entre los picos de Anayet y el Vértice. Vamos buscando un sendero que va en dirección al collado. No hay pérdida posible. Después de subir el último tramo empinado, por terreno más incómodo, ya estamos en el collado de Cuello de Anayet donde tenemos una bonita vista hacia el valle de Canfranc.

     

    En el collado, sólo queda seguir el sendero hacia la izquierda por rocas rojizas lo que le da una belleza excepcional a este tramo y en poco rato se llega a la cima del Vértice de Anayet (2559 m) con su hito geodésico. Des de allí se tienen unas vistas maravillosas hacia el Anayet, Midi d’Ossau, los Valles Occidentales, Pirineo Navarro, Valle de Tena con sus tres miles, Balaitous, Infiernos …

     

    La vuelta se realiza deshaciendo el mismo camino, siempre disfrutando de las vistas hacia el Balaitous, Picos Infiernos y la zona del Garmo Negro.

    Eduard Tarragó Pons @kinderconesa

    Senderismo



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